Sobre Espinosaland

Espinosa es una especie de anfibio que vive entre dos mundos, el terrenal y el subacuático. El artista proyecta en su obra esta combinación que da sentido a un universo onírico que va unido a una estética estridente y colorida, producto de sus experiencias submarinas y años de estudio para crear definitivamente su propio mundo: Espinosaland.

Graduado en Bellas Artes en Granada y especializado en el desarrollo cognitivo de la creatividad en Murcia, actualmente tiene su propio estudio en Águilas (Murcia), labor que compagina con la del buceo. Ambas disciplinas se unen en sus trabajos y nos presenta a unos personajes inspirados en el mundo del mar, unos reales, otros no, que potencian nuestra imaginación y nos aportan una bocanada de color. Toda su vida ha estado en conexión directa con el mar, esto se debe principalmente a tres motivos: el primero, nacer en un pueblo costero bañado por las aguas del Mediterráneo, segundo, el empeño de su padre por enseñarle a nadar antes que andar, y el tercero, el día en que su tío Domingo le puso una botella en la espalda a la corta edad de 8 años, convirtiéndose así hasta el fin de los tiempos en ese anfibio que vive entre dos mundos. Tras su primera experiencia tuvo que esperar hasta los 10 años para hacer el curso de buceo, desde entonces no ha parado de sumergirse hasta el punto de que ahora es él quién enseña a los demás a respirar bajo el mar y atravesar el espejo que nos aleja de los terrenal para poder disfrutar tanto como él de las maravillas extraordinarias que allí existen. Un paso intermedio entre el buceo y la creación de criaturas extraordinarias fue la fotografía submarina, algo con lo que estuvo bastante integrado durante varios años hasta el punto de ganar diferentes concursos antes de cumplir la mayoría de edad. Este punto fue importante ya que fue una forma de fijarse aún más en la morfología de los seres que fotografiaba, lo cual empezó porque era una forma de llevarse a la superficie una prueba real de que existen, que están ahí y que son extraordinarios.

En Granada empezó a experimentar con diferentes técnicas y soportes. En 2012 conoció al artista Manuel Coronado, quien, tras ver sus trabajos académicos, motivó a Javier a investigar y desarrollar su propio estilo dentro del ámbito pictórico. Su apoyo fue el detonante que hizo que comenzara a realizar sus propias creaciones y le llevaría a organizar su primera exposición ese mismo año. En 2013 vivió en Atenas, Grecia, donde comenzó a interesarse por el mural y otras técnicas como el grabado y el mosaico mientras disfrutaba de una beca Erasmus. En 2015 le fueron encargados más de 250 m2 de superficie, Mirando al Mar, un conjunto mural en el puerto pesquero de su ciudad natal, le sirvió como entrada a un mundo nuevo lleno de posibilidades que lo definiría como lo que es ahora y como Proyecto de Fin de Grado. 

 

 Desde entonces ha realizado numerosos encargos tanto a nivel privado como institucional destacando su participación en El Corazón de América en septiembre de 2017, exposición colectiva de pintura mural que se realizó para el 25 aniversario de Casa de América, en Madrid, en una de sus salas principales y donde materializó un homenaje al escritor Gabriel García Márquez llamado “Macondo”. Allí trabajó junto con artistas de renombre como María Hesse, Dario Adanti, Sara Fratini, Rebeca Khamlichi y SUSO33 entre ellos. En 2018 fue encargado de transformar todo el exterior del Centro de Interpretación del Mar de Águilas y en septiembre de ese mismo año participo en la primera edición de Keyhole Artfair en Murcia junto con artistas como Lorenzo Martínez o Belin, uno de sus referentes en el mundo mural.

 

Mural en Casa América, septiembre de 2017.
Pintando una de las Filitipi.

En noviembre de ese mismo año viajo a Filipinas, a la isla de Panglao, donde viviría hasta junio de 2020, trabajando en un centro de buceo llamado Bohol Divers Club y realizando diferentes series de ilustraciones y murales, destacando un proyecto al que denominó como “Filitipi” y que consistió en la intervención de diez tiendas glampings dintintas en su interior y una pared externa del resort Glamping Alona. 

 

Tras la vuelta del Indo-Pacífico trajo consigo varios proyectos fruto de su experiencia en Asia y que ha ido materializando hasta ahora. En octubre de 2020 realizó una exposición individual en la Galería Leúcade, en Murcia, donde estuvo creando las obras expuestas en la misma sala durante cinco días seguidos, llegado a estar casi 28 horas seguidas pintando, parando solo para comer. En enero de 2021 fue el encargado de pintar la grada al completo del CPI Urci, en su localidad. En febrero ha actuado y colaborado en el videoclip del single “Enero” del grupo Tu Otra Bonita junto con Miguel Campello, producido por Warner Music Spain. En él realiza una pintura mural que es grabada en su proceso, obra que luego ha sido utilizada para la portada del single. Actualmente se encuentra inmerso en varios proyectos: diseños para marcas, ilustraciones para un libro, encargos, murales y es cofundador de Isla Tortuga Coworking Space situado en Águilas junto con Vanesa Cabezuelo, lugar que utiliza como estudio.

En la grabación de "Enero" de Tu Otra Bonita.

Javier lleva dibujando sus criaturas desde la primera vez que le pusieron un lápiz en la mano y cuando comenzó a bucear dibujaba aquellos seres que había visto en cada una de sus inmersiones, sus amigos cuando veían sus ilustraciones decían que las había inventado, que él no podía ver esas cosas, ni hacer lo que hacía, porque era solo un niño. La fotografía le sirvió para quitarse ese lastre, pero no para desarrollarse como artista, así que digamos que hizo una regresión y ahora sí que se los inventa.

Cree que un artista tiene la capacidad de procesar una información y transformarla a su antojo, su cabeza es como un filtro creador de imágenes u objetos nuevos e interesantes. Por lo tanto, piensa que no se trata solo de cómo ve un artista, sino de cómo reconfigura su entorno. 

 

“Hay un término que me gusta mucho, el de “invadir” el espacio, llevo mi mundo a cualquier lugar y lo impregno de mi esencia. A lo mejor por eso soy un invasor”.